En la producción de empaques y etiquetas, pequeñas variaciones en la transferencia de tinta pueden convertirse en grandes diferencias en el resultado final. Un cambio de densidad, una pérdida de definición o una diferencia de tono entre tirajes no siempre tiene su origen en la tinta o en la prensa. En muchos casos, el estado y la especificación del anilox son parte importante de la respuesta.
Por eso, elegir un anilox no debería reducirse a definir una lineatura o comparar precios. La decisión debe partir de una pregunta más amplia: ¿qué necesita entregar el proceso para alcanzar el resultado de impresión esperado?
El tipo de tinta, el sustrato, la reproducción gráfica, la plancha, la velocidad de producción y las características de la prensa interactúan entre sí. El anilox debe responder a ese conjunto de variables, no a una especificación aislada.
En Novaflex entendemos esta selección como parte de una solución integral. Por eso, además de suministrar rodillos anilox, acompañamos a nuestros clientes en la evaluación de sus necesidades y en la búsqueda de una configuración que responda realmente a su proceso.
Antes de elegir un anilox, hay que entender qué necesita la impresión
En una planta de producción, no existe un único anilox que pueda responder de la misma manera a todas las aplicaciones.
Una estación destinada a reproducir una cuatricromía de alta definición tiene necesidades diferentes a otra utilizada para un fondo sólido, un blanco de alta cobertura, un barniz o un adhesivo. De la misma manera, imprimir sobre una película no absorbente plantea condiciones diferentes a las de un papel o un sustrato más absorbente.
Por eso, la selección comienza mucho antes de revisar un catálogo.
Hay tres variables que merecen especial atención:
- Lineatura: determina la cantidad de celdas por pulgada lineal y tiene relación directa con la capacidad del anilox para soportar y distribuir la tinta hacia la plancha.
- Volumen: indica cuánto fluido pueden contener las celdas y tiene una relación directa con la cantidad de tinta que puede entregarse.
- Geometría de grabado: influye en la forma en que el fluido entra, se comporta dentro de la celda y se libera hacia la plancha.
Estas variables no deben analizarse por separado. Una combinación adecuada de lineatura y volumen es la que permite encontrar el equilibrio entre transferencia de tinta, definición gráfica y densidad requerida.
¿Más volumen significa más color?
No necesariamente.
Este es precisamente uno de los puntos en los que una decisión basada únicamente en especificaciones puede llevar a resultados inesperados.
Un mayor volumen puede permitir una mayor entrega de tinta, pero eso no significa automáticamente una mayor calidad o una mejor densidad de color. La formulación de la tinta, la plancha, el sustrato, la velocidad de impresión y las condiciones de la prensa también intervienen en el resultado. Apex, por ejemplo, señala que el BCM por sí solo no permite predecir de manera directa una densidad específica en máquina.
Por eso, el objetivo no debería ser utilizar “el mayor volumen posible”, sino el volumen adecuado para conseguir el resultado requerido con una transferencia controlada.
Lineatura y volumen: dos variables que deben trabajar juntas
En términos prácticos, la lineatura y el volumen forman una pareja inseparable.
A medida que aumenta la lineatura, las celdas son más pequeñas y, para mantener un volumen determinado, cambia su profundidad y geometría. Por eso no tiene sentido seleccionar primero una LPI y después intentar asignarle cualquier BCM: ambas especificaciones deben estar relacionadas.
Para aplicaciones de proceso y trabajos gráficos de alta definición pueden encontrarse configuraciones de anilox con lineaturas elevadas y volúmenes relativamente bajos. En cambio, aplicaciones que requieren una mayor cobertura de tinta pueden necesitar combinaciones de menor lineatura y mayor volumen.
Como referencia, fabricantes especializados muestran rangos amplios que pueden ir desde aproximadamente 500 hasta 1200 LPI para diferentes aplicaciones de proceso, con volúmenes que varían según el resultado buscado. No existe, sin embargo, una combinación universal que pueda trasladarse directamente a todas las plantas.
La recomendación correcta debe partir de la aplicación y validarse en las condiciones reales de producción.
La geometría también importa
Durante años, el grabado hexagonal de 60° se convirtió en una referencia ampliamente utilizada en la industria. Sin embargo, la evolución de las tecnologías de grabado ha ampliado las alternativas disponibles.
Hoy existen geometrías y estructuras diseñadas para responder a necesidades específicas de transferencia, particularmente en aplicaciones donde se busca mejorar la liberación del fluido, reducir determinados fenómenos de impresión o trabajar con recubrimientos, blancos y otros fluidos de mayor exigencia.
Un ejemplo es la tecnología GTT de Apex, basada en una estructura abierta de canal continuo. Apex indica que sus grabados GTT están diseñados para favorecer la transferencia y reducir fenómenos como spitting, espuma y pinholing, además de facilitar el mantenimiento del anilox.
Esto no significa que una geometría sea universalmente superior a otra. La geometría debe responder al fluido, la aplicación y las condiciones específicas de la prensa.
Y aquí es donde la experiencia técnica adquiere verdadero valor: no se trata simplemente de elegir “la tecnología más nueva”, sino de determinar cuándo tiene sentido utilizarla.
¿Qué debe analizar antes de comprar un anilox?
Una decisión adecuada debería considerar, como mínimo:
| Variable | Pregunta que debería hacerse |
| Aplicación | ¿Se imprimirá proceso, sólido, blanco, barniz u otro fluido? |
| Sustrato | ¿Es absorbente, no absorbente, recubierto o de estructura particular? |
| Tinta o recubrimiento | ¿Qué formulación y características de transferencia tiene? |
| Plancha | ¿Qué resolución y comportamiento de transferencia requiere? |
| Prensa | ¿A qué velocidad y bajo qué condiciones trabaja? |
| Lineatura | ¿Qué nivel de definición necesita la aplicación? |
| Volumen | ¿Qué cantidad de tinta o fluido debe entregarse? |
| Geometría | ¿La configuración favorece la transferencia requerida? |
| Inventario | ¿La especificación puede integrarse racionalmente con los anilox existentes? |
| Mantenimiento | ¿El anilox podrá conservar su volumen y condición durante su vida útil? |
Este último punto suele pasar desapercibido.
Comprar correctamente es solo una parte de la ecuación. Mantener correctamente el anilox es lo que permite conservar su desempeño.
El anilox que tiene en planta también necesita ser evaluado
Antes de pensar en reemplazar un anilox, vale la pena preguntarse si realmente conocemos el estado en el que se encuentra.
Un rodillo puede conservar visualmente una apariencia adecuada y, aun así, haber perdido capacidad de transferencia. La contaminación de las celdas, el desgaste o los daños en la superficie pueden modificar su comportamiento y generar variaciones que el operador termina intentando corregir desde otros parámetros del proceso.
La propia Apex advierte que las celdas pueden transferir tinta de manera deficiente cuando están dañadas, rayadas, obstruidas o desgastadas.
Por eso, la limpieza y la medición dejan de ser tareas secundarias y pasan a formar parte del control del proceso.
Limpieza: no se trata solamente de que el anilox “se vea limpio”
Una limpieza insuficiente puede dejar residuos dentro de las celdas y reducir el volumen efectivo disponible para la transferencia.
Por esta razón, el mantenimiento debería contemplar:
- Limpieza después de cada trabajo, siguiendo las recomendaciones de compatibilidad del fabricante del anilox y de la tinta.
- Procedimientos de limpieza profunda según el nivel de contaminación y las condiciones de operación.
- Inspección periódica de las celdas.
- Medición del volumen para identificar pérdidas de capacidad de transferencia.
- Registro histórico de cada rodillo para comparar su comportamiento a lo largo del tiempo.
La medición permite pasar de una percepción visual a un dato objetivo. Es especialmente útil cuando existen dudas sobre cambios de densidad, repetibilidad o desempeño de un anilox determinado.
¿Cuándo es momento de revisar o reemplazar un anilox?
No recomendamos establecer una regla universal basada únicamente en años de servicio o metros impresos.
La decisión debería considerar su condición real y su desempeño dentro del proceso.
Un anilox merece una evaluación cuando aparecen señales como:
- Variaciones de densidad que no se explican por otros parámetros.
- Dificultad para alcanzar el color aprobado.
- Diferencias de comportamiento entre estaciones aparentemente equivalentes.
- Celdas contaminadas que no recuperan su capacidad después de una limpieza adecuada.
- Rayaduras o daños en la superficie.
- Pérdida medible de volumen respecto a su especificación.
- Cambios recurrentes en los parámetros necesarios para conseguir el mismo resultado.
La medición periódica del volumen es particularmente importante porque permite identificar cuándo un anilox se está alejando de la condición para la que fue especificado. El criterio de reemplazo o regrabado debe definirse considerando el fabricante, la aplicación y la tolerancia que requiera el proceso, en lugar de aplicar un porcentaje universal.
Del catálogo al diagnóstico: cómo acompaña Novaflex esta decisión
Aquí es donde queremos que el artículo se diferencie de una guía técnica genérica.
En Novaflex, entendemos que seleccionar un anilox no consiste simplemente en definir una LPI y un BCM.
Nuestro acompañamiento parte de comprender qué está sucediendo en la operación: qué se está imprimiendo, sobre qué sustrato, con qué sistema de tinta, bajo qué condiciones de producción y qué resultado se espera obtener.
A partir de esa información podemos orientar la selección de la especificación más adecuada y, cuando se requiere, evaluar el estado de los anilox que ya hacen parte del inventario de la planta.
Esta visión permite que la inversión responda a una necesidad concreta y no simplemente a una ficha técnica.
En ese contexto, Apex International forma parte del portafolio de soluciones que Novaflex pone a disposición de sus clientes. Sus tecnologías de grabado, incluyendo GTT, ofrecen alternativas para distintas necesidades de transferencia y aplicaciones de impresión.
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Preguntas frecuentes
No existe un BCM universal para una determinada aplicación. El volumen debe definirse considerando el tipo de tinta o fluido, la aplicación, la plancha, el sustrato, la velocidad y el resultado de color requerido. En determinados casos, una prueba con diferentes combinaciones de lineatura y volumen puede ayudar a establecer la especificación más adecuada.
No necesariamente. Una lineatura mayor puede favorecer determinadas aplicaciones de alta definición, pero reduce el tamaño de las celdas y debe estar acompañada por un volumen y una geometría adecuados. La selección siempre debe responder al trabajo que se quiere realizar.
La frecuencia depende de las condiciones de operación, el nivel de exigencia y la criticidad del proceso. Lo importante es establecer un programa de medición que permita comparar el estado actual con la especificación original y detectar tendencias de desgaste o contaminación antes de que afecten la producción.
No por sí solo. Un anilox correctamente especificado es una parte importante del sistema, pero el resultado depende de la interacción entre tinta, plancha, sustrato, prensa, presión, velocidad y demás variables del proceso. La correcta selección y configuración deben ir acompañadas de un proceso estable.
Un anilox adecuado empieza con una decisión adecuada
En la producción de empaques y etiquetas, el anilox no debería verse como un componente más del inventario. Su especificación y estado tienen una incidencia directa en la forma en que la tinta llega a la plancha y, por consecuencia, en la estabilidad del proceso.
Pero elegirlo correctamente no significa memorizar tablas de LPI y BCM. Significa entender la aplicación, analizar las variables que intervienen y seleccionar una solución que tenga sentido para la operación.
Ese es precisamente el papel que buscamos desempeñar en Novaflex: acompañar a nuestros clientes desde la necesidad hasta la solución, integrando tecnología, conocimiento técnico y soporte para que cada decisión tenga un propósito dentro de su proceso.
Porque un buen anilox no se define únicamente por sus especificaciones. Se define por lo bien que responde a la operación para la que fue elegido.
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